Sebastian Gómez, dirigente de Juventud Unida, analizó la evolución del público, el impacto del consumo y los desafíos que enfrentan los clubes en un contexto económico que obliga a ajustar, aunque con señales alentadoras de recuperación. También confirmó que en febrero habrá after carnaval
Portabanderas de Papelitos
Tras un comienzo de temporada lento,
el Carnaval empezó a mostrar señales de repunte en la venta de entradas,
especialmente en las últimas noches, favorecido por la mejora del clima y la
llegada de excursiones desde distintas localidades. “Si el carnaval está lleno,
la gente se copa”, sostuvo Gómez, quien destacó la importancia de volver a
salir a buscar público organizado como una de las claves del crecimiento
reciente.
Sin embargo, el principal desafío
para los clubes sigue siendo el económico. Gómez explicó que la decisión de
apostar a una comparsa competitiva genera incertidumbre sobre la recuperación
de la inversión, aunque confía en que el acompañamiento del público permita
equilibrar los números. “enero siempre arranca lento y febrero mejora, pero hoy
el consumo está muy cuidado”, señaló.
En ese sentido, advirtió que, si
bien la gente asiste al corsódromo, el gasto en cantinas es menor que en años
anteriores, una situación que se replica en el comercio y la gastronomía de la
ciudad. “Hay más gente, pero consume menos”, resumió.
Por último, Gómez remarcó la
necesidad de mejorar la comunicación del Carnaval desde enero y replantear el
vínculo entre el espectáculo y el público. Si bien valoró la calidad artística
y la diversidad de propuestas, consideró que, como opinión personal, el exceso
de teatralización y la búsqueda de puntaje pueden haber relegado la interacción
y la diversión, elementos que históricamente caracterizaron a la fiesta.
Finalmente confirmó que en febrero,
habrá una hora de after carnaval, con una orquesta local que sonará en todo el
circuito, para que puedan trabajar las cantinas y que están a la confirmación
de una banda de renombre nacional.
